Barrio de hospitales
1761
Muy cerca del hospital de los Betlemitas se encontraban otros dos hospitales, el de Terceros de San Francisco y el de San Andrés.
El primero abrió sus puertas en 1761 para socorrer a los franciscanos y a los integrantes de la Tercera Orden, personas que por diferentes razones no podían tomar los hábitos, pero seguían las enseñanzas de San Francisco.
Dicen que fue uno de los hospitales mejor atendidos de la ciudad y que ahí murió la famosa "Güera Rodríguez", una mujer hermosa de la alta sociedad mexicana que apoyó con pasión el movimiento de Independencia.

El hospital funcionó hasta la segunda mitad del siglo XIX; Don Porfirio lo mandó demoler para construir el edificio de correos.
El Hospital de San Andrés comenzó a operar en 1779 para atender a los enfermos de una gran epidemia de viruela. Lo hizo tan bien que dos años después se convirtió en hospital general con capacidad para atender a más de mil personas.
Fue el último sanatorio que se fundó en el periodo colonial con ideas modernas sobre lo que debía ser una institución de ese tipo. Su botica llegó a ser una de las más importantes y surtidas de la Nueva España. Sus precios eran tan bajos que provocó el cierre de las de otros hospitales.

Contaba con una Cátedra de Medicina Clínica, donde los practicantes y doctores podían esturiar el cuerpo humano y sus enfermedades. También había un laboratorio para investigar las propiedades curativas de las plantas. Ahí estudió la primera doctora de México, Matilde Montoya Lafragua.
El Hospital de San Andrés dejó de funcionar en 1904. Su edificio fue demolido para construir el Palacio de Comunicaciones, que hoy ocupa el Museo Nacional de Arte (Munal).