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ComunidadVida de Virtud1722

Vida de Virtud

1722
Un grabado con la imagen de Fray Pedro de San José Betancourt. En el anverso puede leerse: "Verdadero retrato del venerable hermano Pedro de San Joseph Betancur E(ilegible) la compañía Bethlemitica en las Indias Occidentables Io Bapt Cactanusinue Roma Superi Permissum B.Tibunse Seulp". (Secretaría de Cultura-INAH-SINAFO-FN.MX).
Un grabado con la imagen de Fray Pedro de San José Betancourt. En el anverso puede leerse: "Verdadero retrato del venerable hermano Pedro de San Joseph Betancur E(ilegible) la compañía Bethlemitica en las Indias Occidentables Io Bapt Cactanusinue Roma Superi Permissum B.Tibunse Seulp". (Secretaría de Cultura-INAH-SINAFO-FN.MX).

Pedro de Betancourt, el fundador del primer hospital Betlemita, tenía fama de santo. De niño se divertía haciendo cruces de paja y su principal preocupación era ayudar a los más necesitados.

Cuando llegó a Guatemala su primer trabajo fue en un taller donde enseñaba a los esclavos la doctrina cristiana. Aunque no logró convertirse en sacerdote, consiguió los donativos suficientes para abrir su propio hospital y escuela de primeras letras. A cualquier hora se le podía ver pidiendo limosnas y tocando su campaniñña. Como hombre de fe se dedicó en cuerpo y alma a cuidar a los enfermos y moribundos. Como maestro fue paciente y bondadoso con los niños a los que enseñaba a través del juego y las canciones.

El hermano Pedro pidiendo limosna con su campanilla (Beaterio de Belén, órgano oficial de la Asociación de Devotos de la C.I. de Jesús Nazareno del Beaterio de Belén, Guatemala, Guatemala).
El hermano Pedro pidiendo limosna con su campanilla (Beaterio de Belén, órgano oficial de la Asociación de Devotos de la C.I. de Jesús Nazareno del Beaterio de Belén, Guatemala, Guatemala).

Pedro se convirtió en un ejemplo para su comodidad. Algunos decían que hacía milagros: Que había multiplicado el dinero y la madera para construir su hospital; que la vela con la que estudiaba por las noches nunca se acababa; que hacía curas con las manos o, incluso, que había resucitado a varias personas.

Cuando murió todos fueron a ver su cadáver. El pueblo lo veneraba a tal punto que algunos se llevaron como reliquia partes de su ropa y hasta de su cuerpo. De inmediato se iniciaron los trámites para canonizarlo; es decir, para que fuera considerado santo dentro de la Iglesia católica.

Misa de canonización del hermano Pedro oficiada por Juan Pablo II. Guatemala, 30 de julio de 2002 (Hemeroteca Prensa Libre).
Misa de canonización del hermano Pedro oficiada por Juan Pablo II. Guatemala, 30 de julio de 2002 (Hemeroteca Prensa Libre).

Este proceso fue importante para los Betlemitas. No sólo les permitió legitimar su presencia y expansión en el continente americano frente a otras órdenes hospitalarias más antiguas, sino que la vida de su fundador se convirtió en el modelo a seguir. El amor, la caridad, la humildad y la hospitalidad serían sus valores fundamentales.

La canonización del hermano Pedro fue muy lenta. Fue declarado santo hasta el 30 de julio de 2002.

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