¡Todo, menos vestir santos!
1734
En 1734, fray Pedro de San José, religioso betlemita de la Ciudad de México, encargó un exvoto al pintor Carlos de Villalpando. Los exvotos son obras populares que dan testimonio de algún milagro y sirven para agradecer la ayuda recibida. En este caso, fray Pedro prometió a San Francisco de Paula dedicarle trece días de oración si lo curaba de un herpes muy doloroso que padecía desde hacía años en las piernas y los brazos. El santo le hizo el milagro.
El exvoto, que se conserva en el Museo Nacional del Virreinato en Tepotzotlán, nos permite conocer el interior del templo de Nuestra Señora de Belén y San Francisco Xavier, la iglesia del hospital y convento de los Betlemitas en la Ciudad de México.

Su rica decoración interior, con grandes retablos de maderas preciosas recubiertos con hora de oro, iluminados por lámparas y candelabros de plata maciza. En el altar principal, una imagen de la Natividad de Cristo.
Muy cerca de la salida a la calle se encontraba la imagen de San Francisco de Paula. El santo era muy popular entre las mujeres que deseaban casarse; de ahí el dicho: "San Francisco de Paula, tres cosas te pido, salvación, dinero y un buen marido". Solían visitarlo todos los viernes, con una vela en la mano, para rezarle con fervor:
Ni elegante y con riqueza,
Me conformo con probreza;
Pero solo no he de estar,
Ya se me acaba la calma,
Porque veo que no me caso,
Por Dios, viejito del alma,
Que me paso, que me paso.

La iglesia funcionó como lugar de culto entre 1687 y 1861. El edificio aún existe, está a un lado del MIDE y es ocupado por el Museo del Ejército.